En Burgos hay tradición de merendero. Muchas familias tienen una parcela heredada en un pueblo del alfoz o un terreno en las afueras, y en algún momento aparece la idea de levantar un merendero de obra para reunirse los fines de semana, sacar la parrilla y tener un espacio propio donde comer al aire libre sin depender del tiempo.

La cuestión es que un merendero cubierto no es una caseta: es una pequeña obra que necesita proyecto, licencia municipal, cimentación, estructura y cubierta bien resueltas. Si se hace de cualquier manera, el problema aparece a los dos inviernos, cuando la cubierta filtra, la solera se levanta o el ayuntamiento pide legalizar lo que se ha construido sin permiso.

Esta guía repasa cómo se plantea la construcción de un merendero de obra en Burgos desde el punto de vista de una constructora local: qué documentación hace falta, qué tipos de merendero se ejecutan con más frecuencia, cómo se resuelve la cubierta, qué instalaciones conviene dejar previstas y en qué fijarte antes de contratar.

Qué se entiende por merendero de obra

Un merendero de obra es una edificación auxiliar de uso privado, normalmente de una sola planta y superficie reducida, destinada a comer, cocinar y estar. Se diferencia de un porche o un cenador en que suele estar cerrado, aunque sea parcialmente, y en que se construye con los mismos criterios que cualquier obra menor: cimentación, estructura, cerramientos, cubierta e instalaciones.

En el entorno de Burgos son habituales tres tipologías:

  • Merendero cubierto abierto: pilares y cubierta, con uno o dos laterales cerrados para proteger del viento dominante. Se usa como zona de barbacoa y comedor de verano.
  • Merendero cerrado con chimenea o barbacoa de obra: espacio completamente cerrado con puertas y ventanas, con chimenea francesa o barbacoa integrada. Permite uso durante buena parte del año.
  • Merendero anexo a la vivienda: adosado a una casa unifamiliar, comparte medianera con ella y a veces también instalaciones (agua, luz, saneamiento).

Cada tipología tiene implicaciones distintas en licencia, aportación de instalaciones y coste. Antes de pedir presupuestos conviene tener claro cuál encaja con el uso real que se le va a dar.

Licencia y trámites: qué hace falta para construir un merendero en Burgos

Aunque el merendero sea pequeño, casi siempre se considera obra mayor porque implica cimentación y estructura. Eso significa que hace falta:

  • Proyecto técnico redactado por arquitecto o arquitecto técnico según el tamaño y complejidad, con planos, memoria constructiva y presupuesto.
  • Licencia municipal del ayuntamiento correspondiente. En Burgos capital la solicita el propietario a través del Servicio de Licencias del Ayuntamiento; en los municipios del alfoz (Villalbilla, Ibeas, Cardeñajimeno, Villagonzalo Pedernales y demás) se tramita en el ayuntamiento local, con normativas urbanísticas propias que hay que revisar antes de dibujar nada.
  • Comprobación de la clasificación del suelo: no todo el suelo rústico permite construir un merendero. En suelo no urbanizable de especial protección los usos permitidos son limitados y a veces hay que pedir autorización a la Junta de Castilla y León antes que la licencia municipal.

Este bloque conviene resolverlo antes de invertir en proyecto o materiales. Levantar un merendero sin licencia en un suelo que no lo admite acaba en expediente y, en el peor caso, en orden de demolición.

Cimentación, estructura y solera

En terrenos del entorno de Burgos, con arcillas expansivas en ciertas zonas y heladas fuertes en invierno, la cimentación es crítica. Los merenderos que se resuelven con una simple solera sin zapata suelen dar problemas: la solera fisura, la estructura se mueve y aparecen desperfectos en cerramientos y cubierta.

Lo habitual en un merendero bien ejecutado es:

  • Zapata corrida perimetral y zapatas aisladas bajo pilares, dimensionadas según estudio geotécnico simplificado.
  • Solera armada con mallazo sobre encachado de grava y lámina impermeable, con espesor mínimo de 12-15 cm.
  • Estructura de pilares y jácenas de hormigón, muros de carga de bloque o ladrillo, o combinación de ambos. La estructura metálica también es viable, pero requiere protección frente al fuego si va a haber barbacoa o chimenea.

Cubierta: la parte que más problemas da si se resuelve mal

La cubierta es donde se juega el envejecimiento del merendero. Con el clima de Burgos (heladas, nevadas puntuales, cambios bruscos de temperatura), una cubierta mal resuelta acaba filtrando en pocos años. Las soluciones más frecuentes:

  • Cubierta inclinada de teja sobre panel sándwich o tablero de madera con impermeabilizante. Buena solución estética y duradera, integra bien con la tipología rural del entorno de Burgos.
  • Cubierta a un agua con panel sándwich imitación teja. Solución más económica y rápida de ejecutar, con buen comportamiento térmico si el panel es de espesor suficiente (60-80 mm).
  • Cubierta plana transitable o no transitable. Menos habitual en merendero, pero válida si se busca lenguaje contemporáneo. Requiere impermeabilización cuidadosa y pendientes bien resueltas.

Si el merendero va a llevar chimenea francesa o salida de humos de barbacoa, la cubierta necesita un remate específico alrededor del conducto para evitar filtraciones. Es un detalle pequeño que se olvida con frecuencia y que genera problemas en cuanto llegan las primeras lluvias del otoño.

Si te interesa profundizar en soluciones de cubierta, tenemos una guía específica sobre rehabilitación de cubiertas en Burgos donde se explican los tipos de intervención y los materiales que mejor funcionan en este clima.

Instalaciones a prever: agua, luz, saneamiento y humos

Un merendero de uso frecuente pide, como mínimo:

  • Punto de agua para fregadero y para limpiar la zona de barbacoa. Si no hay red municipal, conexión desde depósito o pozo con bombeo.
  • Instalación eléctrica con cuadro propio, protecciones y tomas suficientes. Aunque parezca menor, mucha gente acaba conectando neveras, música y luz, y si no está bien dimensionada saltan las protecciones constantemente.
  • Saneamiento: si hay fregadero o baño, hace falta conexión a red o fosa séptica homologada, con arqueta de registro.
  • Salida de humos resuelta con chimenea de obra o conducto de acero inoxidable de doble pared, dimensionada según el tiro necesario y con remate por encima de la cubierta.

Prever estas instalaciones desde el proyecto sale mucho más barato que picar la solera dos años después para pasar un tubo que no se dejó puesto.

Coste orientativo y plazos

El coste real depende de la superficie, la tipología, la calidad de los acabados y la accesibilidad del terreno. En Aplibur trabajamos siempre con presupuesto sin compromiso a medida, después de visitar el terreno y ver qué implicaciones tiene: no publicamos precios cerrados porque un merendero de 20 m² accesible con red municipal no cuesta lo mismo que uno de 40 m² en un terreno rústico sin acometidas.

Como orden de magnitud, en un merendero cerrado con cimentación, estructura, cubierta y acabados básicos suelen darse tres partidas de peso: la cimentación y solera, la estructura y cerramientos, y la cubierta con sus impermeabilizaciones. Las instalaciones y los remates finales pueden suponer una parte relevante del total si se buscan acabados cuidados o si el terreno no tiene acometidas cercanas.

Los plazos de obra, una vez con licencia concedida, se mueven en semanas más que en meses para tamaños típicos, siempre condicionados por la climatología. En invierno de Burgos se paran o ralentizan las partidas que dependen del hormigón cuando hay riesgo de helada, y eso conviene tenerlo previsto en la planificación.

Qué revisar antes de contratar a una constructora

Un merendero es una obra pequeña pero no trivial. Antes de firmar con una empresa conviene pedir:

  • Presupuesto detallado por partidas, no un precio a tanto alzado.
  • Definición clara de qué incluye y qué no (proyecto, tasas, acometidas, instalaciones, remates).
  • Referencias de merenderos u obras similares ejecutadas en la zona.
  • Garantía de la obra y de las impermeabilizaciones por escrito.
  • Plazo de ejecución con hitos, no solo fecha final.

Y, sobre todo, que quien te haga la obra sea la misma empresa que la ejecuta con su equipo, no un intermediario que subcontrata a terceros sin control técnico.

Preguntas frecuentes

¿Hace falta licencia para construir un merendero de obra en Burgos?

Sí. Aunque sea una construcción pequeña, al llevar cimentación y estructura se considera obra mayor en la mayoría de casos y requiere proyecto técnico y licencia del ayuntamiento correspondiente. En municipios del alfoz cada normativa urbanística tiene sus particularidades, por lo que conviene consultar antes de proyectar.

¿Puedo construir un merendero en cualquier terreno rústico?

No. Depende de la clasificación del suelo. En suelo no urbanizable de especial protección los usos permitidos son limitados y en algunos casos hace falta autorización previa de la Junta de Castilla y León. En suelo urbano o urbanizable las condiciones son distintas. Antes de comprar el terreno o proyectar el merendero conviene revisar la normativa urbanística aplicable.

¿Cuánto tarda en construirse un merendero?

Los plazos varían con el tamaño, la tipología y las condiciones del terreno, pero para merenderos habituales, una vez concedida la licencia, la obra se ejecuta en semanas. El invierno burgalés puede alargar los tiempos porque las partidas de hormigón se ralentizan cuando hay riesgo de helada.

¿Se puede construir un merendero anexo a la vivienda?

Sí, es una tipología habitual. Requiere resolver bien la unión estructural y las medianeras compartidas, y suele aprovechar instalaciones de la vivienda (agua, luz, saneamiento), lo que reduce coste. La licencia tramita como ampliación de la edificación existente.

¿Merece la pena hacer barbacoa de obra o comprar una prefabricada?

La barbacoa de obra dura más, aguanta mejor los usos intensivos y se integra estéticamente con el resto del merendero. La prefabricada es más barata y rápida, pero suele tener una vida útil menor y da problemas con los remates y la salida de humos. Depende del presupuesto y del uso previsto.

Presupuesto para tu merendero en Burgos

Si estás valorando construir un merendero de obra en Burgos o en algún municipio del alfoz, en Aplibur redactamos el proyecto y ejecutamos la obra con equipo propio: cimentación, estructura, cubierta e instalaciones. Trabajamos con presupuesto sin compromiso, después de visitar el terreno y ver qué implicaciones tiene.

Puedes ver el proyecto de merendero que ya hemos ejecutado, o contactarnos directamente en el 947 414 767 o en aplibur@aplibur.com. También trabajamos reformas en la vivienda anexa si el merendero forma parte de una intervención más amplia.

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